martes, 10 de junio de 2008

Grease...


-Todavía vive ese bicho? - Y una carcajada general invadió la sala. Hace una semana, en una reunión familiar ese comentario tuvo gracia. Hoy me viene la frase a la cabeza como un eco y no le veo tanta. Mas bien, ya ninguna. Pero ella no tiene la culpa, simplemente pertenece al sector de personas al que, inexplicablemente, no les gustan los animales.

El viernes te fuiste. Al cielo de los perritos, como dice Marta. Yo también quiero ir a ese cielo cuando me muera, a ser víctima de vuestro amor incondicional, que es lo que mejor sabéis hacer, QUERER.

Durante los 17 años que estuviste con nosotras, nos diste todo tu amor, tu protección, tu alegría, tus monerías y tu agradecimiento cada día, desde el primer minuto en que mamá se ponía en pie hasta el último instante en que se acostaba y tú a su lado. Siempre junto a ella, parecías su sombra excepto por lo de silenciosa, desde que pusimos el parquet no te hacía falta cascabel, siempre se oían tus uñitas por casa, y aunque casi siempre estabas junto a sus pies alguna vez se te oía hacia la cocina para hurgar en las basurillas por si a mamá se le había "olvidado" darte el trozo sobrante de la pizza de la cena.

Fuiste una cachorrita muy buena, nos consentiste todo aunque también tenías tu genio. No te llevabas muy bien con los demás perros, especialmente con los pastores alemanes... que inquina les tenías!! :P Los divisabas a lo lejos y los perseguías como si te los fueras a comer: Dos o tres veces tuvimos que sacarte de entre los dientes de un pastor alemán!! que cabezona y que inconsciente :P

Cuando tuviste a tus 3 perritos nos dejabas tocarlos y cogerlos, y aceptaste a tu lado a la Pusita, al Roberto y a la Mixi, al principio a regañadientes, pero luego los protegías como a nosotras, hasta hiciste de comadrona con las gatas!! Nos venías a avisar cuando había parto, que increíble... Luego llegaron Kido y Nala a mi vida, y también los aceptaste aunque eran tan traviesos contigo y tú ya eras tan mayor...

No sé cual es la razón por la que se quiere tanto a un animal, pero a ti te queremos mucho mucho mucho y siempre siempre siempre... Podría ser que mas adelante venga otro perrito a llenar tu espacio en casa, pero tu espacio siempre será tuyo en nuestro corazón... Grease.


Ay! o meu canciño

que durme co as patas pra arriba

co as orelliñas pra abaixo

e ten o rabiño escondido...


Ay! o meu canciño...

Dónde está!! Dónde!! Búscalo!!

1 comentario:

Eric dijo...

Siempre te recordaremos princesa ( como decia tu mama) Has sido una forma de vida perfecta..eras un corazón con patas. Hasta siempre pekeña.