El miercoles te vi. Entraste al rato que yo y solo estabas tú (o mas o menos eso me pareció). Sé que me viste porque me sentí observada en un par de ocasiones, pero agotada como estoy no quise ni girar el cuello. Al sacarme creí que nos conocíamos, ya sabes (o no) que soy mala fisonomista. Crei reconocer tu voz, pero tus pasos me lo intentaron negar. Me miraste a los ojos al hablarme, me hablaste con seguridad y calma (que rima con alma mismamente). Obtuviste mi teléfono con naturalidad y con la misma quedamos. No te hacia falta soltarte el pelo, todo lo demás bastaba.Hoy es presente, y presente ahora. Intento no pensar en mañana, pero no me quedan kilos para perder, 50 es mi límite y estoy en ellos. Yo estoy bien y quiero seguir estándolo. Perdona si he sido un poco brusca.
P.D.: ¿Has oido Universo?. (Una entrada sin interrogates no sería mía!)
No hay comentarios:
Publicar un comentario