Hola, me llamo Ura, tengo 32 años y no quiero tener hijos. Hasta la fecha de hoy nunca he querido tenerlos y la verdad, siendo franca conmigo misma no creo que cambie de parecer.Socialmente, lo que es aceptado con normalidad, es que una pareja estable quiera tener hijos. Y con un poquito menos de normalidad y un poquito más de extrañeza, se va aceptando muy poco a poco que una pareja no quiera tenerlos. Pero lejos está todavía de ser aprobado, por ejemplo, con la normalidad que se aprueba que una pareja no quiera casarse.
Personalizando sobre el tema, siento que con los años mi decisión de no querer tener hijos ha empezado a ser un inconveniente a la hora de mantener una relación de pareja estable. Será por lo del arroz, que si se te pasa que si no. Ahora ya supone un inconveniente desde el principio.
Y el problema llega (entre muchos otros) cuando la pareja no está de acuerdo en el tema de la descendencia. Puede parecer fácil desde fuera, pero puedes intentar ponerte en el caso: Conoces a alguien que te encanta. Estas ilusionado otra vez, piensas en el otro todo el día... de repente la segunda semana estáis cenando en un chino y conversando descubres que nunca vais a estar de acuerdo en este tema. Y ahora que? Te levantas, te disculpas y te vas? Bien, muy bien, resignación y ahorro indiscutible de energía, pero también renuncia a la felicidad.
Porque... cual es el momento para hablarlo y tomar una decisión? Es muy difícil enamorarse hoy día, somos cada vez más independientes y egoístas, y la chispa ya ha saltado, es muy difícil despedirse del amor...
Bien, puedes decidir esperar unos meses para ver qué pasa porque consideras que es pronto para hablar de ello. Y que va a pasar? Pues que en unos meses estás completamente enamorado y sabiendo lo que ya sabías, que ninguno de los dos va a cambiar en unos meses lo que no ha cambiado en una vida.
Así que, cuándo es el momento de tomar la decisión de si seguir o no? Uno inconscientemente siempre espera que el otro cambie de pensamiento, y esto no siempre ocurre, y es un reproche recurrente en las discusiones de pareja que al final amarga y consume.
Seguramente.
Yo no lo sé. Ya os lo diré.
Ayer fuimos a cenar a un chino.
Así que, cuándo es el momento de tomar la decisión de si seguir o no? Uno inconscientemente siempre espera que el otro cambie de pensamiento, y esto no siempre ocurre, y es un reproche recurrente en las discusiones de pareja que al final amarga y consume.
Seguramente.
Yo no lo sé. Ya os lo diré.
Ayer fuimos a cenar a un chino.
3 comentarios:
Hola Ura. Veo que has empezado algo nuevo. Espero que tengas mucha suerte.
¿Sabes? Yo creo que tengo justo el problema contrario. Me encantan los niños y me gustaría tenerlos. Estoy ya en los 34 así es que fíjate si a tí se te pasa el arroz, a mi X-D...
Creo que en mi caso el problema está en que no quieren tenerlos y, como bien dices, la conversación se va alargando y alargando y el tiempo pasa.
Yo también te iré contando.
Besitos y me alegra volver a verte por aquí.
Debe de haber una carga energética rara en el alma, una especie de iman de compensación como lo de que los polos opuestos se atraen. Dices que en tu caso el problema está en que no quieren tenerlos, y yo siempre he ido a dar con chicos que sí quieren, con lo cual el final no tiene fecha pero si certeza. Y si nos cambiamos las citas? ;)
Por cierto, yo no alargaría mas la conversación, las cositas claras y el chocolate... negro y en tableta ;)
Muy buen gusto. El chocolate de lo más negrito X-D
Fuera bromas, tienes razón. Ahora necesitamos pasar otras etapas complicadas pero el tema saldrá. No hay más remedio.
Por cierto, espero con avidez noticias sobre tu quedada.
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