domingo, 15 de abril de 2007

Bienvenida soledad

Volviendo de bailar con unos donettes (“colegas” para los recién llegados a mi blog), me he sorprendido a las 6 de la mañana mirando a mi sombra. No reparo demasiadas veces en ella. De hecho, la última vez que le presté atención fue cuando hice el camino de Santiago a pié, y de eso hace ya 5 años. Entonces tuve mucho tiempo y estuvimos jugando a muchas cosas, incluso le hice fotos. No ha cambiado mucho desde entonces, tiene la misma pinta opaca y solitaria.
Cuando la he visto dibujada en la pared he sentido que estaba sola, y he pensado que la última vez que aprecié su presencia también lo estaba. Al contrario de lo que pueda parecer no es una sensación desagradable para mí, más bien al contrario, pienso: -Mira otra oportunidad de crecer hacia dentro, piensa en ti, trabaja tus puntos flacos, comparte más tiempo con tu sombra... Mi sombra... esa vieja amiga que me acompaña toda la vida, y que pacientemente espera a que la descubra a mi lado para echarme una mano...

Entonces, haciendo todas estas reflexiones de repente he cruzado por un paso subterráneo y he visto que tenía dos sombras!! Momentáneamente me he puesto muy contenta, fíjate que fiesta podría llegar a montar, y ya seríamos 3, con un par de focos más, podría compartir mi fiesta con 5!! Y divagando en esta ida de cerebro, mi oscura y silenciosa amiga me ha susurrado: Piensa en ti, crecer hacia dentro, bienvenida soledad.

2 comentarios:

Lourdes dijo...

"sombra 3, quieres otra cerveza? sombra 5 te veo un poco tenue...vamos chicas, todos bailan conga! todos bailan conga!"

Ana dijo...

¿Te habrás encontrado a ti misma?

;-)